Está solo sin compañía
Nadie le puede ayudar
Del castigo que le espera
Nadie le puede salvar
Sabe que de los suyos
Alguien le va a entregar
Espera con silencio el beso
Que un pacto va a sellar
Treinta monedas de plata
Por eso le van a matar
Un trato bañado en sangre
Y en sangre va a acabar
Le cogen, le apresan
Como un bandido le atan
con cuerdas y con clavos
Le aseguran la mordaza
Le llevan ante un tribunal
Le juzgan con desprecio
Dictaminan el veredicto
Con burla y no aprecio
Le piden al mandamás
Que le cuelgue de un madero
El responde que jamás
No hay culpa en el reo
Exigen con gran fuerza
La ejecución del salvador
Le llevan como castigo
A dar látigos como pasión
Cuarenta en cada costado
Cuarenta de puro dolor
Látigos con pinchos y clavos
Que dañan hasta el corazón
Accede a crucificarlo
El verdadero jefe ladrón
Y con agua se lava las manos
Para no ofender a Dios
Camina con la cruz a cuestas
Como un verdadero pecador
Camina con dificultades
Cayéndose no sin razón
Una caída ve los pecados
De los hombres del futuro
Dos caídas y ve los pecados
De los hombres del pasado
La tercera ya no puede
Ni siquiera levantarse
Le ayuda un carpintero
A la cruz llevarle
En el monte del calvario
Sufre su crucifixión
En el monte del calvario
Ve a su padre Dios
A su madre le entrega
Un discípulo seguidor
De sus leyes y doctrinas
De su verdadera voz
Exhala el aliento y remueve
El mundo, la tierra, el viento
Ha muerto el divino
Aquel que nos enseño el camino
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