viernes, 22 de abril de 2011

La pasión

Está solo sin compañía

Nadie le puede ayudar

Del castigo que le espera

Nadie le puede salvar


Sabe que de los suyos

Alguien le va a entregar

Espera con silencio el beso

Que un pacto va a sellar


Treinta monedas de plata

Por eso le van a matar

Un trato bañado en sangre

Y en sangre va a acabar


Le cogen, le apresan

Como un bandido le atan

con cuerdas y con clavos

Le aseguran la mordaza


Le llevan ante un tribunal

Le juzgan con desprecio

Dictaminan el veredicto

Con burla y no aprecio


Le piden al mandamás

Que le cuelgue de un madero

El responde que jamás

No hay culpa en el reo


Exigen con gran fuerza

La ejecución del salvador

Le llevan como castigo

A dar látigos como pasión


Cuarenta en cada costado

Cuarenta de puro dolor

Látigos con pinchos y clavos

Que dañan hasta el corazón


Accede a crucificarlo

El verdadero jefe ladrón

Y con agua se lava las manos

Para no ofender a Dios


Camina con la cruz a cuestas

Como un verdadero pecador

Camina con dificultades

Cayéndose no sin razón


Una caída ve los pecados

De los hombres del futuro

Dos caídas y ve los pecados

De los hombres del pasado


La tercera ya no puede

Ni siquiera levantarse

Le ayuda un carpintero

A la cruz llevarle


En el monte del calvario

Sufre su crucifixión

En el monte del calvario

Ve a su padre Dios


A su madre le entrega

Un discípulo seguidor

De sus leyes y doctrinas

De su verdadera voz


Exhala el aliento y remueve

El mundo, la tierra, el viento

Ha muerto el divino

Aquel que nos enseño el camino

No hay comentarios:

Publicar un comentario